En un mundo cada vez más interconectado y digital, proteger los derechos de los creadores es fundamental. En Andorra, este papel lo desarrolla la SDADV (Sociedad de Derechos de Autor y Derechos Conexos), un organismo de gestión colectiva creado a partir de la Ley 23/2011. Pero ¿qué significa realmente formar parte y por qué es importante para los creadores?
¿Qué son los derechos de autor?
Los derechos de autor son los derechos de propiedad intelectual que tiene un creador sobre su obra. Estos derechos le permiten decidir cómo puede utilizarse, reproducirse o distribuirse su creación, así como recibir una compensación por su explotación.
La legislación reconoce dos categorías principales:
- Derechos morales: ligados a la personalidad del autor. Incluyen, por ejemplo, el derecho a ser reconocido como autor o a oponerse a cualquier modificación de la obra que pueda dañar su reputación.
- Derechos patrimoniales o económicos: permiten al autor controlar cómo se explota su obra y obtener una remuneración. Incluyen derechos como la reproducción, la distribución, la comunicación pública, la traducción o la adaptación. Es importante saber que la cesión de los derechos no es automática, ni siquiera en el caso de una obra hecha por encargo: debe existir una cláusula explícita en el contrato.
¿Qué función tiene la SDADV?
La SDADV tiene como misión principal gestionar los derechos patrimoniales de autores y artistas dentro del territorio del Principado de Andorra. Esta gestión puede hacerse por:
- Mandatos directos de autores o titulares de derechos.
- Acuerdos de reciprocidad con otras sociedades de gestión colectiva a nivel internacional.
- Obras utilizadas en Andorra y protegidas en cualquier lugar del mundo.
Además de la protección jurídica, la SDADV también vela por:
- Autorizar el uso de obras a terceros mediante licencias.
- Recaudar los derechos generados por el uso de las obras (por ejemplo, en hoteles, bares, medios de comunicación…).
- Distribuir de manera equitativa los ingresos entre los autores.
- Asegurar una gestión transparente y eficiente de los recursos.
- Promover la cultura y el fomento de la creación artística.
¿Por qué es beneficioso para un autor formar parte de la SDADV?
Una de las grandes ventajas de la protección colectiva es que el autor no debe ocuparse individualmente de controlar cada uso de su obra. La SDADV se encarga de velar por sus derechos y de garantizar que reciba las compensaciones correspondientes.
Además, esta protección:
- Incentiva la creación: saber que tu obra está protegida motiva a seguir innovando.
- Garantiza una compensación justa: el autor puede ganarse la vida gracias a sus creaciones.
- Fomenta la diversidad cultural: proteger a los creadores es proteger la cultura y el conocimiento de toda la sociedad.
La SDADV representa y cubre una amplia variedad de disciplinas creativas:
Conclusión
Formar parte de la SDADV no es solo una decisión inteligente para cualquier autor o creador que quiera proteger sus derechos; es también una manera de contribuir al crecimiento y a la sostenibilidad del sector cultural andorrano. Proteger la creatividad es, al final, proteger el futuro.